Gina Esco, Argentina
EL TIRANO Y EL GUERRILLERO
Cuando niña pretendieron robarme la memoria. Oí voces oscuras mintiendo. Idiotas útiles, machacando, el tirano prófugo... el guerrillero... Recuerdo el día nefasto en que mi madre quemó, con miedo, los libros.
Ellos, burdamente, quisieron inculcarme el odio arrojando tantas palabras al fuego... Al guerrillero, casi no lo conocía, pero entonces, al ver que "ellos" le temían me infundió respeto.
El otro, que palpitaba en miles de corazones creció conmigo. Se metió aún más en mis venas y en mi sangre. Cuando volvió... fue un orgásmico resucitar de pueblo. Que no queden dudas. Aún hoy y en ese entonces... cuánto lo amaba.
Y el guerrillero siguió ahí. Aún después de muerto, creciendo triunfal en miles de brazos levantados, siempre. Estaba ahí. En cada pequeña victoria popular y aún sabiendo poco o nada sobre él, aprendí a amarlo.
Desde que ya no están, las victorias ni siquiera son victorias, ni aún pequeñas. Solo son un sueño del que siempre se despierta...
con resaca.
Gina Escobar Del libro "Original" (2006)
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Por lobogabriel - 9 de Octubre, 2008, 7:57, Categoría: poesia
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